Antecedentes
Existe hoy una guerra silenciosa entre Estados Unidos y China por desarrollar el primer modelo de Inteligencia Artificial capaz de descubrir vulnerabilidades informáticas antes que su adversario. El último modelo de Anthropic, Mythos 5, es tan poderoso que el gobierno americano decidió que primero lo utilicen solo unas pocas compañías como Amazon o Google, junto con sus agencias de inteligencia, para encontrar vulnerabilidades en sus propios sistemas. En pocos días el modelo encontró brechas de seguridad relevantes. Esto implica que Mythos también podría descubrir puntos débiles en compañías y entidades chinas, dándole una ventaja importante a las agencias de ciberespionaje americanas. Pero en las últimas semanas, una compañía china, Zhipu AI, publicó que posee capacidades similares para identificar vulnerabilidades. La ventaja que Estados Unidos mantenía en este tipo de modelos prácticamente desapareció. Ambos países ahora están diseñando estrategias para que sus compañías de IA continúen desarrollando las mejores herramientas de ciberseguridad capaces de descubrir las debilidades propias y del adversario antes que lo haga el rival.
En las guerras modernas, descubrir una vulnerabilidad informática puede ser tan valioso como desarrollar un nuevo misil. Un ciberataque exitoso puede paralizar redes eléctricas, bancos, satélites, puertos o sistemas militares sin disparar un solo proyectil. La ciberguerra ya no es un complemento de la guerra tradicional; se ha convertido en uno de sus principales campos de batalla.
Mitos actuales
- Las compañías de IA pueden decidir libremente si colaboran con sus gobiernos. Cuando Trump decidió intentar remover a Maduro del poder en Venezuela y posteriormente planificó el ataque contra Irán, utilizó modelos de Anthropic para asistir en la planificación y análisis de las operaciones. La compañía inicialmente expresó su incomodidad. Pero más tarde, cuando quiso comenzar a comercializar mundialmente su último modelo, Mythos 5, el gobierno restringió su exportación, principalmente pensando en China. Anthropic está a punto de salir a la bolsa y no puede darse el lujo de confrontar con la administración americana. OpenAI, la otra compañía líder en IA, ya mantiene un enfoque mucho más colaborativo con el gobierno. Cuando la seguridad nacional está en juego, no hay lugar para la insubordinación corporativa. En China, sus empresas ni siquiera se animan a discutir las políticas del gobierno. El último CEO que cuestionó abiertamente al Partido Comunista fue Jack Ma, fundador de Alibaba, quien terminó varios años relegado del escenario público.
Mis predicciones
- Las compañías americanas de IA desarrollarán versiones paralelas de sus modelos exclusivamente para uso gubernamental. Los acontecimientos de las últimas semanas entre la administración Trump y Anthropic muestran un proceso caótico que no es sostenible en el largo plazo. Estas compañías funcionarán cada vez más como las actuales empresas de defensa, desarrollando proyectos paralelos de una misma tecnología para uso civil y para uso militar. Las capacidades de ciberseguridad más avanzadas serán de uso exclusivo, al menos durante un tiempo, de las agencias de inteligencia y ciberseguridad estadounidenses.
- China está creando un ecosistema vertical de IA para no depender de las compañías americanas. Los últimos modelos chinos ya no dependen de los chips más avanzados de Nvidia ni de otras tecnologías extranjeras. El gobierno quiere que sus compañías utilicen hardware y software nacionales. Si bien hoy estas empresas copian gran parte del conocimiento de los modelos americanos mediante una técnica llamada “destilación”, la arquitectura con la que coordinan miles de servidores es novedosa y original. La indigenización de la industria china de IA es una estrategia de largo plazo del gobierno chino.
- China continuará promoviendo sistemas abiertos de IA para contrarrestar a los modelos propietarios americanos. La estrategia china es inundar al mundo con modelos que puedan ejecutarse en cualquier servidor a bajo costo. Aunque no tengan la potencia y profundidad de los desarrollados por Anthropic, OpenAI o xAI, estos sistemas debilitan a las compañías americanas al ofrecer alternativas gratuitas, quitándoles participación de mercado y, al mismo tiempo, ampliando la adopción mundial del ecosistema tecnológico chino. La IA se ha convertido en una herramienta fundamental en la competencia entre las grandes potencias.