Geopolítica Simplificada

105. Aciertos y Desaciertos del Segundo Año de esta Columna (publicado en mayo 2026)

Antecedentes:

Ya pasó otro año y es momento de evaluar los aciertos que tuvimos, en qué nos equivocamos y si vale la pena seguir leyendo esta columna. Antes de repasar los casos concretos, algunas aclaraciones. Un 45,5% de las predicciones aún son inciertas, simplemente porque no pasó suficiente tiempo para verificarlas (el año pasado fueron 43%). Algunos ejemplos polémicos con final todavía incierto son:

  • Los países europeos no perderán su identidad nacional. Muchos lectores piensan que culturalmente Europa no será la misma por la inmigración. Mi argumento es que la inmigración se restringirá (algo que ya está pasando) y las sociedades europeas insistirán con la asimilación. También la tasa de natalidad de los grupos inmigrantes tiende a converger con la población local.
  • Hamas no volverá a gobernar Gaza. Hamas sigue gobernando de facto Gaza, pero a costa de impedir la reconstrucción. Sin apoyo externo, será muy difícil que Hamas mantenga el control del territorio y el apoyo de los gazatíes.
  • El partido demócrata no ganará elecciones con plataformas de izquierda. Las elecciones de medio termino son en noviembre. La guerra y la inflación persistente podrían hacer que los demócratas ganen la mayoría en el congreso, incluso con candidatos socialistas. El principal determinante de los electores americanos sigue siendo la economía.

Aciertos:

El 51% de las predicciones realizadas resultaron acertadas (frente al 49% del año anterior). Entre las más relevantes se destacan:

  • Países europeos reintroducirán la conscripción obligatoria. Suecia y Lituania ya la reintrodujeron. Alemania anunció que lo hará próximamente.
  • Europa asumirá un rol más protagónico en la ayuda a Ucrania. Financiera y militarmente reemplazó gran parte de la asistencia estadounidense, y gran parte de esta ayuda se destrabó luego de que Orbán perdió las elecciones en Hungría.
  • No habrá revolución en Irán. No la hubo, ni siquiera cuando se decapitó parte de la cúpula del régimen al comienzo de la guerra.
  • Trump atacará objetivos en Venezuela, pero no habrá una invasión. Al final fue una operación limitada para capturar a Maduro sin necesidad de una invasión convencional.
  • Estados Unidos atacará a Irán. Posiblemente la predicción más acertada porque se detallaron la forma (bombardeo aéreo y misiles sin invasión terrestre) y los días probables del ataque.
  • Las grandes potencias como China y Rusia, o incluso los países europeos, no intervendrían directamente en la guerra. A diferencia de la mayoría de los analistas que aparecían en los medios internacionales, el conflicto siguió siendo regional y no hubo ayuda militar directa de otras grandes potencias en defensa de Irán.

Desaciertos:

Representaron el 3,4% del total (el año pasado fueron 6%), es decir, cinco predicciones claramente erróneas.

  • Trump atacará infraestructuras del narcotráfico en Venezuela. El plan terminó siendo distinto: más arriesgado, pero también más efectivo para Estados Unidos y para la sociedad venezolana en general.
  • Los militares iraníes ganarán poder frente a la Guardia Revolucionaria y moderarán su postura frente a Israel. Luego de la guerra de los doce días pensamos erróneamente que el régimen evolucionaría hacia una lógica más nacionalista y menos dogmática. No ocurrió. La Guardia Revolucionaria mantuvo el control, continuó apoyando a sus proxies y profundizó la represión interna, factores que terminaron precipitando la decisión de Trump de volver a atacar a Irán.
  • La guerra sería corta (7–21 días) y el precio del petróleo no subiría demasiado. Subestimé la capacidad militar del régimen para resistir el bombardeo americano-israelí y no anticipé correctamente que drones, misiles y lanchas rápidas podrían cerrar de facto el estrecho de Ormuz durante varias semanas.

Conclusión:

La predicción más importante de esta columna fue explicar que la guerra contra Irán sería limitada y no escalaría hacia un conflicto mucho más amplio. Fue especialmente relevante porque nuestro análisis iba en dirección contraria a la mayoría de los expertos que aparecían en medios internacionales, muchos de los cuales hablaban incluso de una posible tercera guerra mundial.

Sigo creyendo que vale la pena leer esta columna, siempre y cuando la encuentren interesante y entretenida. También vale aclarar que para cada edición leo innumerables artículos y escucho varias horas por día a los mejores analistas que puedo encontrar, esté o no de acuerdo con ellos. El mejor análisis surge de abrazar una teoría, intentar refutarla desde todos los ángulos posibles y luego volver a defenderla con mejores argumentos. Ese sigue siendo mi compromiso con todos ustedes: ofrecer una perspectiva diferente, simple y bien fundamentada. Todo artículo o comentario que me envíen por privado lo leeré y responderé. Gracias por seguir acompañándome.

Autor

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio