Geopolítica Simplificada

114. ¿Puede Volver a Escalar la Guerra? (publicado en Julio 2026)

Antecedentes

El régimen del Ayatola y Trump dieron por terminado el memorándum y recomenzaron los bombardeos recíprocos tras la discusión sobre quien controla el estrecho de Ormuz. Este era el punto que más urgencia necesitaba acordarse. Luego que la amenaza de una lluvia de misiles sobre sus vecinos e Israel no fuera suficiente para disuadir a Estados Unidos de un ataque preventivo, el régimen entiende que su única herramienta de disuasión para el futuro cercano es controlar el estrecho. La guerra se reanudó, pero por ahora no con la intensidad anterior.

Mitos actuales

  • Con el tiempo Irán puede tomar la iniciativa militar como lo está haciendo Ucrania contra Rusia. Actualmente Ucrania lanza decenas y, en ocasiones, cientos de drones de largo alcance capaces de alcanzar hasta unos 1.500 kilómetros dentro de Rusia. Esto equivaldría a que Irán alcanzara partes de Europa, por ejemplo, Grecia o el sur de Italia, y también bombardeara todas las ciudades del Golfo durante el mismo día. Para lograrlo, Ucrania desarrolló una base industrial militar que fabrica estos drones y parte de su armamento en fábricas secretas dispersas por todo el país. Irán difícilmente pueda replicar esto ahora. Los estadounidenses ya han bombardeado gran parte de su complejo industrial militar, y principalmente quedan reservas ocultas que deberán ser racionadas. La otra alternativa sería recibir nuevas municiones de China o Rusia, algo que no parece probable en el corto plazo.

Mis predicciones

  • Habrá un nuevo acuerdo (precario) para que ambas partes ganen tiempo. El control del estrecho de Ormuz es un activo que se deprecia rápidamente. Irán necesita monetizar el valor estratégico del estrecho antes de que pierda relevancia, mientras intenta desarrollar nuevos misiles o reconstruir su programa nuclear. Para ello necesita que ingresen divisas para reconstruir la economía y fortalecer el aparato represivo del régimen. Trump también necesita llegar a las elecciones de noviembre con un cese al fuego o una guerra de baja intensidad que no influya demasiado en el precio del petróleo ni en el humor del electorado. Ambas partes escalan para desescalar luego y mejorar su posición negociadora. No quita que Trump aproveche este nuevo ciclo de bombardeos para destruir el ultimo bunker nuclear iraní en Pickaxe que todavía no está operativo.

 

  • Irán evitará un nuevo ataque directo contra Israel, e Israel evitará nuevas operaciones militares de gran escala dentro de Irán (por ahora). Irán sabe que Israel contraatacaría de manera mucho más desproporcionada que Estados Unidos si vuelve a ser atacado, posiblemente intentando eliminar a la nueva cúpula del régimen. Israel también se abstendrá de lanzar ataques preventivos para evitar tensiones con Trump y dejar que sea Washington quien gestione la escala del conflicto. Por ahora, una guerra de baja intensidad le conviene a Israel mientras no vuelvan a caer misiles sobre Tel Aviv ni Hezbollah pueda lanzar una nueva ofensiva.

 

  • Irán seguirá tratando de profundizar las diferencias entre sus vecinos. En este ciclo de bombardeos Irán intensificó los ataques contra Kuwait, Jordania y Arabia Saudita, mientras evitó una confrontación directa con Emiratos Árabes Unidos y Qatar, donde permanecen gran parte de los fondos iraníes retenidos. Ahora ha pedido a los hutíes que amenacen el paso por el estrecho de Bab el-Mandeb para aumentar la presión sobre Arabia Saudita. Irán ya está planificando la posguerra y necesita recomponer vínculos con algunos de sus vecinos, y evitar que estos conformen un bloque regional unido en su contra. Los enemigos separados siempre son menos poderosos que cuando actúan juntos.

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