Antecedentes
Trump quiere terminar la guerra pronto. Lo que no sabemos es en qué condiciones. Repasemos los posibles escenarios y sus probabilidades sobre cómo podría terminar el conflicto, según las capacidades e intereses de las partes, dejando de lado la retórica. Mientras tanto, la fuerza aérea americana continuará durante algunos días bombardeando lo que queda de la infraestructura industrial militar iraní, buscando reducir al máximo la capacidad del régimen de proyectar poder en la región en el corto plazo.
Intereses y objetivos de ambos lados: Trump necesita anunciar una victoria rápida para tranquilizar a los mercados y no perder las elecciones de medio término este año. Militarmente, ya destruyó gran parte de la capacidad iraní para producir misiles y avanzar en su programa nuclear. Por otro lado, el régimen iraní, controlado por la guardia revolucionaria, logró por ahora mantener el poder en todo el país. Además, conserva por ahora su principal herramienta de negociación: la capacidad de amenazar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Por eso, también necesita que la guerra termine rápido para enfocarse en la supervivencia del régimen.
Cuatro Escenarios posibles:
- Negociación directa entre Estados Unidos e Irán (50%): ambas partes acuerdan mínimos aceptables. Irán entrega el uranio enriquecido restante y suspende su programa misilístico por varios años. A cambio, Estados Unidos cesa los ataques y permite que países como China lideren la reconstrucción. Se reabre el estrecho de Ormuz, se crea un mecanismo internacional de supervisión para evitar su remilitarización, y no se discute un cambio de régimen.
- Cese de hostilidades sin negociación (30%): ambas partes declaran victoria sin acuerdo formal. Cesan los bombardeos, pero Estados Unidos continúa presionando a Irán y a Europa para encontrar una solución que garantice la reapertura del estrecho. China, en paralelo, incrementa su presión sobre Teherán para normalizar el tráfico marítimo. La economía mundial continúa sufriendo. Irán eventualmente cede para evitar un aislamiento mayor, aunque el régimen permanece en alerta ante posibles nuevos ataques.
- Trump toma el estrecho de Ormuz por la fuerza (15%): antes de declarar un cese al fuego, despliega fuerzas terrestres para controlar las islas estratégicas y posiciones en el continente, reduciendo la capacidad iraní de atacar buques con lanchas rápidas, drones o misiles de corto alcance. Esto permitiría un tránsito más seguro de convoyes escoltados. Sin embargo, Irán tendría incentivos para escalar ataques contra los países del Golfo para no perder su principal carta de negociación. A su vez, Trump asumiría el costo político de exponer tropas en territorio hostil.
- Escalada total (5%): Estados Unidos ataca la infraestructura energética iraní y el régimen responde golpeando plantas desalinizadoras y refinerías en el Golfo. Sería un shock directo a la economía global: el flujo energético se vería interrumpido por años, generando recesión en todo el mundo con inflación. Probablemente también marcaría eventualmente el fin del régimen. Todas las partes perderían. Es un escenario poco probable, pero en la guerra siempre hay espacio para lo inesperado.
En definitiva, Trump busca una salida rápida: ya sea a través de un acuerdo o un cese de los ataques de manera unilateral que le permita declarar victoria, o mediante una solución militar que asegure la reapertura del estrecho de Ormuz, quitándole al régimen iraní su última herramienta de presión.