(marzo 2026, Columna Número 97)
Antecedentes
Políticos, periodistas y analistas de la izquierda declaran que Trump ya perdió porque sus ejércitos son incapaces de detener los drones que bloquean el estrecho de Ormuz. Para ellos, Trump no tiene otra opción que seguir con la guerra para no declararse perdedor. En cambio, los analistas de derecha dicen que Trump va ganando y tiene que terminar el trabajo: destruir lo poco que queda del armamento iraní y forzar un cambio de régimen. Este mismo determinismo para que la guerra continúe también lo utilizan los analistas militares y economistas por igual: la guerra seguirá, y mientras se destruye de una vez por todas al régimen iraní, y también se hunde la economía mundial. Pero son pocos los analistas que ven a Trump como un animal político que aplica la lógica de un hombre de negocios. Trump sabe que un buen deal es mejor que el deal ideal. Y en este caso, un buen deal es un acuerdo imperfecto para todas las partes en el corto plazo.
Mitos Actuales:
- Irán gana mientras esté cerrado el estrecho de Ormuz. Esta es la narrativa dominante, pero no refleja la realidad. Irán puede seguir lanzando drones y misiles, pero sus stocks se están acabando. Gran parte de la cúpula del régimen ha sido eliminada. Los cuarteles y fábricas de la guardia revolucionaria fueron destruidos. Los líderes que quedan son fanáticos y extremistas, pero también racionales. Para sobrevivir, necesitan que el aparato opresor funcione luego de un cese al fuego. Y también seguir exportando petróleo para pagar los sueldos de este aparato.
Mis predicciones:
- Trump y la nueva cúpula del régimen llegarán a un acuerdo en las próximas semanas. Trump no tiene la motivación política para forzar un cambio de régimen bombardeando por más semanas y eventualmente poniendo tropas en suelo iraní. Solo podría armar convoyes de buques petroleros acompañados por la armada americana. Por otra parte, la nueva cúpula del régimen necesita un respiro. No le sirve de nada que el mundo se quede sin el 20% del petróleo mundial si eso les cuesta quedarse sin el 100% de sus exportaciones de petróleo, que financian su aparato de control sobre una población de 90 millones de personas.
- Las partes alcanzarán un acuerdo sin conseguir sus metas maximalistas. Trump se puede comprometer a no desestabilizar el régimen en el futuro y a que incluso pueda exportar más petróleo del que exportaban antes de la guerra. A cambio, el régimen puede suspender su programa misilístico y nuclear por unos cuantos años. Igualmente, ninguna de las partes tendrá incentivos a cumplirlo. Solo necesitan poner algo en papel para justificar el cese al fuego para el público en general y anunciar por separado que ambos ganaron.
- Estados Unidos, los países del Golfo e Israel comenzarán a desestabilizar el régimen una vez alcanzado el cese al fuego. Estos países no dejarán que Irán pueda volver a bombardear la región y tenga de rehén a los países del golfo. Con el régimen más débil que nunca, comenzarán las operaciones desestabilizadoras. Posiblemente proveyendo a la oposición centrales Starlink para comunicarse, fondos para organizarse y armas a cualquier grupo étnico que se anime a atacar al régimen. El régimen terminará una guerra externa y comenzará a luchar por su existencia en una guerra interna.
- Israel continuará con la guerra en el sur del Líbano. Israel percibe que tiene una oportunidad histórica para terminar con Hezbolá como fuerza militar. Sin ayuda de Irán, y con gran parte de la población libanesa cansada de ser rehenes de una ideología extremista, Hezbolá lucha ahora una guerra existencial. Israel continuará aplicando la estrategia militar que le sirvió en Gaza: conquistar terreno con tropas luego de desplazar a la población civil para acabar con la infraestructura y las tropas remanentes de Hezbolá. Israel ya voló todos los puentes sobre el río Litani que conectaban el sur con el resto del país. Hezbolá está aislado y más indefenso que nunca.