Geopolítica Simplificada

11. Israel e Irán (una guerra inminente desde hace 45 años)

Antecedentes:

Desde la revolución iraní en 1979, la República Islámica de Irán ha declarado su intención de eliminar a Israel y ha apoyado a varios grupos militantes, como Hamas en Gaza, Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen. Estos grupos han atacado a Israel en diversas ocasiones, fomentando el conflicto en la región. Sin embargo, había un acuerdo tácito entre Israel e Irán de no entrar en un conflicto armado directo.

Todo cambió el primero de abril de este año Israel atacó la embajada iraní en Siria, matando a varios altos funcionarios de la Guardia Revolucionaria Iraní. En respuesta, Irán lanzó un ataque premeditado contra Israel utilizando drones, misiles de crucero y misiles balísticos, pero avisó indirectamente a Estados Unidos (vía diplomáticos jordanos) para evitar una mayor escalada. Israel respondió de manera simbólica debido a la presión de Estados Unidos.

Recientemente, Israel atacó de nuevo dentro de Irán, matando al líder político de Hamas. Este ataque tenía dos objetivos principales: primero, descabezar a Hamas para debilitar su liderazgo y disuadir futuros ataques; segundo, enviar un mensaje claro a Irán de que son vistos como el principal enemigo detrás de los ataques de Hamas, Hezbolá y los hutíes. Israel demostró su capacidad de eliminar líderes dentro del territorio iraní, planteando una pregunta crítica: ¿Está Irán dispuesto a escalar el conflicto hacia una guerra directa, o preferirá desescalar la situación? La respuesta de Irán es crucial, ya que debe demostrar que puede proteger su territorio y a sus líderes. La incertidumbre ahora es si la respuesta iraní será medida o si escalará el conflicto.

Mitos comunes:

  • Israel puede realizar un ataque preventivo a Irán sin represalias: Aunque Israel podría destruir objetivos militares dentro de Irán y eliminar gran parte de sus centros de comando con su fuerza aérea, no lograría neutralizar todas las lanzaderas de misiles ni destruir todos los depósitos de drones y misiles de Irán. Además, Hezbolá y los hutíes probablemente responderían con ataques contra Israel inmediatamente.
  • Irán y sus aliados pueden realizar un ataque preventivo a Israel sin represalias: Si bien Irán podría lanzar un ataque sin aviso con misiles balísticos a Israel, no podría acompañarlos con su fuerza aérea. Irán no posee suficientes aviones modernos para atacar directamente a Israel y regresar. Cualquier ataque debería lanzarse desde Siria o Irak, y estos aviones serían fácilmente detectados por las defensas israelíes. Aunque también Hezbolá podría lanzar misiles contra las ciudades israelíes, Israel tiene la capacidad de contraatacar directamente en territorio iraní.
  • Las grandes potencias se involucrarán militarmente en caso de guerra: Existe la percepción de que una guerra entre Israel e Irán implicaría la intervención militar directa de grandes potencias como Rusia y China. Sin embargo, es poco probable que Irán reciba apoyo militar directo de estas naciones. Por otro lado, Israel sí recibiría apoyo en forma de armamento, defensa antiaérea e inteligencia de Estados Unidos, a pesar de la creciente oposición interna en Estados Unidos.

Mis Predicciones:

  • Israel no quiere un conflicto directo con Irán, sino restablecer la disuasión: Israel está tomando más riesgos que podrían escalar el conflicto, con el objetivo de restaurar su capacidad de disuasión. Quiere asegurarse de que Irán y sus proxis no inicien un nuevo conflicto debido a los altos costos involucrados. En un enfrentamiento militar directo, los sistemas de defensa antimisiles de Israel no podrían detener todos los misiles y drones, lo que resultaría en daños a infraestructura clave y bajas civiles.
  • Irán tampoco desea un conflicto militar directo: La distancia entre Israel e Irán es de aproximadamente 1,500 kilómetros y hay tres países entre ellos. La guerra no sería con tanques o infantería, sino con aviones modernos israelíes contra misiles y drones iraníes. A lo largo del tiempo, Irán sufriría más bajas militares y en su liderazgo debido a la superioridad tecnológica de Israel en precisión armamentística. El régimen iraní podría no sobrevivir ante su incapacidad para defender su territorio.
  • Irán necesitará controlar a sus aliados regionales: Israel exigirá que Irán detenga los ataques de sus proxis (Hezbolá y los hutíes) en su territorio. Si no lo hace, Israel continuará atacando a los líderes e intereses iraníes, cada vez más dentro del territorio iraní.
  • Estados Unidos presionará para desescalar el conflicto: Un aumento en el conflicto en Medio Oriente es un tema sensible para la política interna de Estados Unidos, especialmente en un año electoral. Además, la inestabilidad en la región provoca volatilidad en los precios del petróleo y desvía la atención de otros asuntos de seguridad global importantes como Ucrania o Taiwán.
  • La escalada en la guerra es impredecible: En un escenario de alta tensión como el actual, siempre existe el riesgo de errores de cálculo sobre cómo reacciona el enemigo. En caso de un conflicto mayor, los militares tienden a tomar el control sobre los políticos en el proceso de toma de decisiones. Las guerras son fáciles de iniciar, pero difíciles de detener. 

Autor

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio