Antecedentes
Muchas veces no hay estrategia en las intenciones de los líderes mundiales. Este parece ser el caso de Trump y su insistencia en querer adquirir Groenlandia. Ningún estratega militar americano piensa que Groenlandia sea un indispensable en términos de seguridad nacional. Con los acuerdos existentes, Estados Unidos ya puede incrementar su presencia militar en la isla sin necesidad de anexarla. De hecho, al final de la Guerra Fría tenía más de 15.000 efectivos desplegados en varias bases, y hoy mantiene alrededor de 150 en una sola. Otros analistas argumentan que Groenlandia es vital para obtener una fuente casi ilimitada de minerales raros. Pero económicamente tampoco tendría mucho sentido explotar minerales en un lugar tan remoto, cuando en el propio territorio estadounidense y en países latinoamericanos aliados se pueden extraer los mismos recursos a un costo sustancialmente menor. Trump finalmente decidió dar marcha atrás por las consecuencias negativas que traería una guerra comercial con Europa, obteniendo ganancias simbólicas que justificaron sus demandas iniciales. Analicemos el impacto global de su intención en un mundo ya convulsionado por una guerra en curso en Europa y tensiones comerciales crecientes.
Mitos Actuales
- Groenlandia será invadida por China o Rusia si no es anexada por Estados Unidos. Actualmente, todos miramos mapas proyectados desde el Polo Norte, donde Groenlandia aparece ubicada entre Estados Unidos, China y Rusia. Observamos que la trayectoria más corta de los misiles intercontinentales pasa por el Polo Norte. A partir de esto, concluimos que Groenlandia es vital para la defensa estadounidense y que podría ser invadida por Rusia o China como paso previo a un ataque al continente americano. Sin embargo, la complejidad logística de una operación de este tipo la vuelve inviable y carente de lógica militar. Hoy China y Rusia no poseen las capacidades navales necesarias para sostener una invasión en Groenlandia, y cualquier movimiento agresivo sería detectado con mucha antelación por la Armada estadounidense. En cuanto a los submarinos rusos o chinos que pudieran infiltrarse entre Groenlandia e Islandia, Estados Unidos lleva más de 50 años siguiendo con precisión sus movimientos y cuenta con sensores instalados en el lecho submarino para detectarlos cuando atraviesan esos pasos estratégicos.
Mis Predicciones
- Europa ejercerá la paciencia estratégica mientras desarrolla planes contingentes. Trump puede presionar y maltratar a Europa porque durante casi 80 años la seguridad europea dependió de Estados Unidos. Sin embargo, los líderes europeos saben que Trump se irá en tres años y que, en apenas un año, enfrentará elecciones legislativas en las que puede perder parte de su capital político. Es poco probable que un futuro presidente estadounidense continúe políticas exteriores puntuales que no formen parte de la gran estrategia del país. Solo puede haber un solo Trump. Al mismo tiempo, Europa entiende que necesita un plan de contingencia si Trump decide abandonar la OTAN en los próximos tres años. En ese escenario emergería una OTAN sin Estados Unidos enfocada en más en la frontera este con Rusia. Los europeos finalmente aceptaron que Estados Unidos dejará de ser el principal garante de la defensa europea, ya que necesita reorientar sus fuerzas hacia el Pacífico para contener a China. Pero prefieren que este proceso sea gradual y no una ruptura para tener más tiempo para desarrollar su incipiente industria de defensa.
- Trump continuará presionando a Europa mientras Europa no responda de forma unida. Esta semana fue Groenlandia, la próxima semana puede ser Ucrania. Trump llegó a un rápido acuerdo por Groenlandia porque entendió que una guerra comercial contra una Europa unida afectaría negativamente a la economía americana. Europa es el principal socio comercial de Estados Unidos, y una guerra comercial prolongada sería recesiva para ambas economías, dañando las perspectivas electorales de Trump el próximo año. Esta lógica ya la aprendió Trump cuando amenazó a Xi con tarifas y China respondió con restricciones a las exportaciones de minerales raros. Esta vez, los europeos actuaron de forma coordinada. No existe un precio aceptable para el orgullo nacional cuando se trata de ceder territorio. Para cualquier líder europeo, hacerlo sería un suicidio político.
- Putin y Xi aprovecharán las fisuras de la OTAN. La alianza militar más poderosa que conoció la humanidad atraviesa su momento de mayor fragilidad. Los principales beneficiados son las potencias que buscan expandir su influencia y explotar las divisiones entre aliados. Putin puede prolongar la guerra en Ucrania mientras Estados Unidos y Europa no logren articular un apoyo militar más contundente y coherente. Por su parte, Xi aprovecha el desconcierto occidental ofreciendo acuerdos comerciales a Europa y Canadá como forma de reaseguro frente a la imprevisibilidad estadounidense. La debilidad entre aliados siempre es la oportunidad de los rivales.